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¿Autoridades sanitarias prohibieron fármaco mortal que se vendía libremente en antigripales?

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No hay motivo de alarma. La cadena de WhatsApp atribuida a la supuesta farmaceuta "Ana Judith Salazar" tiene al menos cinco años rodando y ha sido desmentida en múltiples países. Sí es cierto que el componente farmacéutico fenilpropalamina o fenilpropanolamina ha ido retirándose de los medicamentos de prescripción libre o restringida, pero esto no es reciente y, en Venezuela, no hay ningún producto a la venta que lo contenga

Una cadena de WahtsApp sobre un asunto médico y científico de interés público con la frase "Estamos Vivos De Milagro" no parece muy creíble. Un supuesto anuncio sanitario sin fecha, y en el que se mencionan organismos de salud pero no los países a los que pertenecen, tampoco parece serio. Si se unen ambas cosas en un mensaje reenviado a su teléfono celular, bueno, usted ya conoce el dicho: la mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo. Ni parece ni es una alerta de consideración.

La cadena de la fenilpropalamina se trata de un refrito sin ningún valor informativo en 2022 y su mejor destino es borrarlo o dejarlo quietecito.

El mensaje se le atribuye a una tal "Ana Judith Salazar", presunta jefa de proyectos de una industra farmacéutica, y sugiere que hemos estado consumiendo antigripales de libre venta con el componente fenilpropalamina que potencialmente nos podrían haber matado. Añade una lista de casi 30 denominaciones comerciales de fármacos cuya distribución está suspendida. La orden la emana "el Ministerio de Salud a través de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria".

Un organismo llamado "Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria" no existe en Venezuela. Si hacemos una búsqueda entre comillas —para dar precisión exacta— en Google, obtendremos su origen: Brasil. Porque esta alerta sanitaria, como muchas fuentes de desinformación, tiene una remota raíz verdadera.

La validez de esta cadena ha sido desmontada por organismos de salud y páginas de verificación —similares a la nuestra— en múltiples países al menos desde 2017: por la propia Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Brasil); por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Ecuador); por el portal Maldita.es (España); o por Colombia Check.

Es cierto que, en el año 2000, el gobierno de Brasil —como medida preventiva en una industria en la que debe descartarse la más diminuta probabilidad de riesgo— retiró del mercado farmacéutico los productos con fenilpropalamina, tras una prohibición previa de la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos) de Estados Unidos, pues se había detectado una posible relación con algunos casos de hemorragia cerebral.

Un documento oficial de la a Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), fechado en 2008, ahonda en el caso:

En diciembre de 2000, la AEMPS evaluó los resultados de un estudio publicado en mayo de 2000 por la Universidad de Yale, de EEUU. En este estudio epidemiológico de diseño caso-control se sugería un incremento del riesgo de hemorragia cerebral en mujeres jóvenes que recibían este producto, y que lo utilizaban a dosis altas como supresor del apetito (tratamiento de la obesidad).

En términos absolutos el riesgo estimado por los autores es no obstante bajo (menor de 1 caso por cada 100.000 mujeres expuestas).

En este estudio no se mostraba un incremento estadísticamente significativo del riesgo de hemorragia cerebral cuando fenilpropanolamina se utiliza como descongestivo en medicamentos antigripales.

En hombres no se detectó un incremento de riesgo, probablemente debido al escaso uso de fenilpropanolamina como supresor del apetito. La FDA, agencia de regulación de medicamentos de los EEUU, decidió retirar del mercado los medicamentos con fenilpropanolamina, como anorexógeno para adelgazar.

En España no existe autorizado ningún medicamento que contenga fenilpropanolamina para la supresión del apetito. En consecuencia, tampoco debe considerarse autorizado su uso para dicha indicación en preparados de formulación magistral. Sí existen, en cambio, dos medicamentos para el tratamiento sintomático de procesos gripales que incluyen la fenilpropanolamina a dosis bajas como descongestionante nasal de administración oral

¿Y en Venezuela?

Tito López, presidente de la Cámara de la Industria Farmacéutica (CIFAR), indicó a EsPaja.com (como escucharemos en un audio más abajo) que el componente  fenilpropanolamina o fenilpropalamina no está presente en ningún medicamento a la venta en Venezuela. La cadena no debe despertar alarma. La web Vademecum.es, un directorio internacional de medicamentos en países hispanoparlantes, lo confirma. En documentos oficiales, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel solo lo menciona de manera indirecta como un fármaco cuya interacción debe evitarse con ciertos medicamentos.

La Ley Orgánica contra el Tráfico Ilícito y el Consumo de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (2005) menciona a la fenilpropanolamina entre las materias primas, insumos, precursores, productos químicos y disolventes que podrían para ser utilizados en la fabricación no autorizada de estupefacientes y psicotrópicos, y cuya desviación —para usos no médicos— se considera ilícita.

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